Durante pasadas entradas he estado mencionando el “libro” que me hizo abrir los ojos. El libro de ficción que me encaminó a buscar más de mi mismo. Esperé a mencionar cual era pues es un libro que crea diversas emociones y entre los más involucrados en el tema causa risa dado a su éxito comercial. Si basta con decir que mi hermana que no toma un libro desde escuela superior lo leyó, imaginen su impacto. Hablo del Código Da Vinci de Dan Brown.

Para mi en estos momentos, no es más que una historia de amor disfrazada de muchos datos históricos en una trama que pretende hacer ver que dentro del mundo hay más secretos de los que pensamos y el entendimiento del simbolismo es una herramienta de gran valor para aquel que busque descifrarlos. Un bonito cuento de hadas con un final feliz. Pero cuando lo leí, fue un poco más. Fue un despertar. Fue una cachetada que me hizo abrir los ojos a un mundo dentro de otro. Un mundo lleno de mentiras, decepciones, falsedades y manipulación.

En aquel momento de finalizar el libro, el cual por cierto terminé en dos días, tuve la misma reacción que la vasta población aficionada a la lectura comercial. Un par de “Santo Cielo”, “¿Será Verdad?” y “No Puede Ser, tiene que ser embuste”. Al par de días, nadie recuerda ni que había leido un libro hasta que se menciona en algún evento social donde se pretenden hacer los más cultos. Yo sin embargo me quedé con dudas. Yo por mucho tiempo pensé que la Iglesia mentía y todo era fabricado. ¿De dónde este hombre se sacaría esta historia? De seguro es ficción, pero que es la ficción sino el producto de una imaginación vívida y acaso no dice el refran ¿”Se vive lo que se imagina”? Yo sí lo hago.

Me interné en buscar más información sobre Jesús (y aun lo hago). Porque me hace más sentido el hecho que se presente como un hombre con una idea y no como el salvaguardor que murió por nosotros para liberarnos del pecado original. No saben como me retuerce el estómago esa frase. El pecado original, en serio, ¿habrá otra manera de crear cargo de conciencia más eficaz que esa? Yo lo dudo. El que se lo inventó tiene mis respetos porque es simplemente fantástico. Más adelante hablaré sobre mis encuentros buscando información de aquel hijo de Dios que aparentemente no murió en la cruz. Como una propia cruzada en busca del verdadero camino dejado por el y como su mensaje se respeta más desde una perspectiva más humana.

Además me internó en la curiosidad de esas sociedades secretas que protegen el susodicho sangrial y según fui buscando información sobre ellas me daba cuenta de que no era un mundo dentro de otro, sino que hay distintas capas de conocimiento y cada grupo cree que su verdad es la correcta. Yo me siento como un extranjero, visitando de puerto en puerto, de capa en capa, conociendo sin escoger un lugar donde establecerme. No se donde pertenezco, y a veces creo que así es mejor. Creo que es mejor no encajonarme en lo que otro grupo de personas piensan y mejor utilizar mi criterio, con toda la información accesible y crear mi propio espacio. Un lugar donde yo me sienta como que parte de algo que haga sentido.

Para mi este libro fue el catalítico emprendedor de mi nuevo viaje. Quizás para otra persona sea una película en el cine o quizás una tirilla cómica en el periódico de domingo. La verdad es que cada ruta es diferente. Lo que importa, en mi aun joven mente, es que al final, aunque no sea el mismo para todos, este sea uno donde no seamos esclavos de nadie y nuestra mente sea libre de creer en una fuerza, en un Dios, en una energía superior sin un cargo de conciencia debido a la programación católica impuesta. No esta mal creer en algo que todos creen, si se cree porque uno quiere y no porque otros quieren.